martes, 22 de noviembre de 2016

Entrega a domicilio

―¿Freddy? ―dije casi gritando, con el móvil pegado a una oreja y con la palma de mi mano cubriendo la otra. Le hablaba mientras andaba por la acera, esquivando a la gente, camino de una cafetería―. ¡Fred!, ¿me oyes?
―Te oigo, te oigo. ¿Qué pasa, Leo, qué cuentas?
―¿Dónde estás? ―contesto―, me llega mi voz rebotada.
―Estoy en el coche, con los cristales cerrados y el aire acondicionado a toda mecha. Voy de camino a los juzgados. Me demandaron.
―¿Que te qué?, ¿quién?

jueves, 10 de noviembre de 2016

Gemidos en el despacho

El ambiente del cuarto estaba sobrecargado. Llevábamos horas preparando un proyecto para un simposio sobre el autismo, sentados uno junto al otro delante del ordenador. No me di cuenta hasta que salí del despacho para dirigirme al baño. Eran ya cerca de las once de la noche. Los demás compañeros del gabinete de psicopedagogía donde trabajábamos ya se habían ido a sus casas.
―Yo no puedo más ―le digo irguiéndome en la silla, masajeándome el cuello. ―¿Lo dejamos por hoy? Ya no sé ni lo que leo.
―Venga, mujer, sólo un par de horas más ―me dice frunciendo el ceño, mirándome como solía hacer, fijamente.