El perfume, de Patrick Süskind

           Ahora que ya existe la película, es casi innecesario que cuente el argumento.  De todos modos, daré un apunte. El protagonista, Grenouille (rana, en francés), huérfano desde el nacimiento, es rechazado sucesivamente por las nodrizas que pretenden hacerse cargo de él. Por lo visto, "no huele como debería oler un niño". Por otro lado, Grenouille posee un sentido del olfato excepcional. Pronto, los tratantes de perfumes se percatan de este extraño talento y tratan de sacarle provecho. Grenouille comienza a recorrer diferentes ciudades en busca de nuevas esencias, especialmente las que emanan de los cuerpos femeninos, llegando incluso a asesinar a bellas jóvenes en su afán por captar su olor corporal. 
           Realmente no es una novela erótica, pero nadie puede negar su carga de erotismo. Leí este libro siendo muy joven, quizás con algo más de quince años, y me dejó impactado. Sé que es absurdo valorar hoy un libro que se ha leído muchos años atrás, porque la mente cambia exactamente igual que lo hace un músculo. Sólo puedo decir que fue de esos libros en los que pude navegar "por dentro" como si yo fuera la sombra del protagonista. Qué digo la sombra, ¡yo era su nariz! Y con esa proximidad, puedo decir ahora que la nariz de Grenouille era algo más que un apéndice para respirar: lo usaba casi como un órgano sexual, a causa del cuál se veía impulsado a perseguir a aquellas bellas muchachas hasta robarles su esencia más íntima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario